Cómo duermen a los niños en guarderías

A la hora de dejar a nuestro bebé o peque en la guardería una de las primeras dudas que nos asalta es, ¿cuánto dormirá mi niño en la guardería? ¿en qué condiciones lo hará? ¿le dormirán cómo le duermo yo en casa? ¿atenderán a mi bebé si llora? ¿mantendrán la misma rutina del sueño que tiene en casa en la guardería? Es normal estar confundido, con mil dudas y en ocasiones, hasta preocupado. Pero tenemos que pensar siempre, que dejamos a nuestros hijos en manos de profesionales de la infancia, y que después de días o incluso meses de ardua búsqueda, hemos encontrado la guardería que más se adecúa a nuestros gustos y necesidades y que por lo tanto será la mejor para nuestro niño, sin olvidar que todo su personal, cuenta con la experiencia, la paciencia y el amor suficientes como para cuidar de nuestros pequeños de una manera excepcional. También, y como suele pasar en muchos más ámbitos de la crianza, el niño que en casa necesita brazos para dormir, o películas para comer, etc., en la guardería, curiosamente, se duerme solo o come solo. Así son nuestros peques, que desde bien pequeños nos tienen cogida la medida exacta. Hay que dejar a un lado nuestros miedos y confiar en el buen hacer de los profesionales de la guardería que hayamos elegido.

Cómo duermen a los niños en guarderías

Cuánto duerme un bebé

No hay una ciencia exacta que nos diga el número de horas que va a dormir nuestro bebé, tanto en casa como en la guardería. Son múltiples los factores que influyen sobre este aspecto, y el más importante de todos ellos es el carácter de nuestro niño, ya que hay peques que necesitan muchísimas horas de sueño, y otros, que desgraciadamente para sus papás, con apenas unas pocas horas durmiendo, tienen las pilas cargadas para darlo todo en sus juegos.

No obstante existen estudios que nos proporcionan una idea aproximada de la media de horas de sueño de un bebé o niño en función de su edad, ya que nunca son las mismas necesidades a la hora de dormir, de un recién nacido que de un bebé de 6 meses o de un niño de 3 años. Las horas de sueño siempre se van reduciendo al ir aumentado la edad.

  • Recién nacido hasta 6 meses: entre 17 horas diarias de sueño de recién nacido a 15 horas con 6 meses.
  • De 9 a 18 meses: entre 14 horas diarias de sueño con 9 meses a 13 horas con 18 meses.
  • De 18 meses a 3 años: entre 13 y 10 horas al día. Es en este periodo, entre el segundo y el tercer año de vida de nuestro peque, es cuando se suele producir el abandono de la siesta.
  • Entre los 4 y 5 años: entre 12 y 10 horas, casi todas ellas por la noche. Ya no necesitan la siesta, aunque algunos niños no la abandonen jamás. Conviene que aunque no duerman siesta, se relajen un poco después de comer.
  • A partir de los 6 años: entre los 6 y los 8 años, el niño necesita de 11 a 12 horas de sueño, y con 10-12 años, unas 10 horas.

Niños que no duermen

Desgraciadamente para muchos padres, la hora de acostar a tu pequeño es un auténtico suplicio digno de película de terror. Niños y bebés que no duermen por la noche, o incluso que no han dormido por el día en la guardería, hacen que las horas de sueño se conviertan para sus padres en un momento cargado de angustia y nerviosismo. Debemos ser conscientes de que este problema suele provenir de la naturaleza del niño, pero que no es algo insalvable y que tarde o temprano podemos ayudar a cambiar esta conducta. Hay cientos de métodos y libros que nos intentan ayudar sobre cómo dormir a nuestro hijo, muchos de ellos antagónicos, y es por este motivo que cada padre tendrá que ver cuál es el que más se ajusta a su peque y de esta forma cuál es el que más le va a ayudar a conciliar el sueño y a su vez ayudar a restablecer la paz en el hogar.

Hay conceptos básicos que conviene seguir para ayudar a tu niño a que se duerma:

  • Crear una rutina nocturna, por ejemplo el baño, que les relaja mucho y ellos identifican este momento con la hora de irse a dormir.
  • Establecer una hora apropiada para que se duerma y mantenerla. Cierto es que muchas veces no podemos acostar al niño a la misma hora, pero intentar hacerlo lo más que se pueda, incluso durante las vacaciones.
  • No jugar con él justo antes de ir a dormir, ni realizar ningún tipo de actividad que le pueda excitar, como enseñarle el móvil o la tablet.
  • Acostarlo muy relajado pero aún despierto, ya que el bebé debe saber que el lugar para dormirse es su cama o su cuna, y nunca los brazos o el sofá o la cama de los papis (excepto si nuestra decisión es practicar colecho).
  • Algunos pediatras no son partidarios de dejar que los bebés duerman siestas largas, ya que es obvio que esto afecta al sueño nocturno.

Música y canciones para dormir a los niños

Sin duda alguna, determinado tipo de música calma a los bebés, les relaja y les proporciona un gran bienestar antes de ir a dormir, por esto, la música es una de las mejores herramientas con las que contamos a la hora de dormir a un niño. Si tenemos que hablar de canciones, las famosas nanas, con la voz de la madre o del padre entonando una canción infantil, serán más que suficientes para tranquilizar al peque, ya que recuerdan al niño que su madre o padre siguen ahí aunque se duerman, sintiéndose protegidos.

En la actualidad y gracias a Internet, encontraremos infinidad de recursos con canciones infantiles que nos ayuden a conciliar el sueño de los más pequeños de la casa. La letra es lo de menos, lo más importante es que sea una canción suave, entonada de forma también suave y sin estridencias, ideal para proporcionar el mejor de los sueños. La música clásica es acierto seguro, pero con cuidado, ya que no todas valen, por ejemplo Mozart es uno de los que más triunfan entre los peques, ya que el tempo de sus composiciones y la suavidad de sus melodías lo convierten en ideal para dormir a los peques. También, en muchas guarderías se utiliza la música en la hora de la siesta, ya que se ha comprobado su efectividad relajando a los niños.

Cómo afecta al niño el dormir en una guardería

La respuesta es clara y concisa, no tiene ni debe afectar el dormir en una guardería al sueño del niño en su casa, es más, incluso de afectar, tendría que ser de forma positiva, ayudando a crear rutinas que en el hogar no hemos sabido establecer o ayudando a conciliar el sueño sin ayuda de ningún elemento externo.

Un problema que puede surgir en la guardería, es que las horas de siesta sean demasiadas y por la noche a la hora de ir a dormir el peque no tenga sueño. Si detectamos esto deberemos comunicárselo lo antes posible a la guardería para que ponga remedio y despierten antes a tu niño, ya que como hemos hablado anteriormente, cada niño tiene unas necesidades de sueño concretas.