Una de las mayores pesadillas de los recién estrenados padres son los temidos cólicos del lactante. Si nunca hemos tenido un bebé que los haya sufrido, nos preguntaremos si sabremos identificarlos…. No lo dudéis, si vuestro bebé pasa varias horas al día llorando incosolablemente y sin causa aparente sobre todo en horas nocturnas, si sacude mientras llora sus piernas flexionándolas sobre su abdomen, si los brazos de los padres no le tranquilizan, estamos ante un caso claro de cólico del lactante, una pesadilla no sólo para el bebé que los padece, sino para los padres e incluso vecinos.

Los ronquidos son sonidos más o menos fuertes que se emiten durante el sueño y que tienen mayor intensidad que los procedentes de una respiración normal mientras se duerme. Nunca nos hubiéramos podido imaginar que algo tan pequeño, tan dulce, tan frágil, pudiera emitir tan sonoros ruidos durante el sueño, es muy raro hacerse a la idea de que mi bebé ronca, no es algo habitual, pero sí es algo normal y en la mayor parte de los casos un tema más molesto que preocupante.

Muchos padres primerizos se asustan cuando observan que su bebé expulsa parte de la leche que ha ingerido en todas o en gran parte de las tomas que ha realizado, incluso cuando esa leche no es de fórmula, sino que proviene de la lactancia materna. Y es cuando surgen los miedos y las múltiples dudas, ¿es normal que nuestro bebé siempre regurgite parte de su toma? ¿en qué momento debo comenzar a preocuparme? ¿tendrá alguna anomalía en su aparato digestivo? ¿esta expulsión del alimento hace que el bebé pueda llegar a perder peso?

El destete se produce cuando el bebé abandona por completo la ingesta de leche materna. No hay una edad recomendada para que esto ocurra, ya que hay tantas posibilidades como combinaciones de madres y niños existen sobre el planeta. Hay madres que nunca querrán dar el pecho, madres que aun queriendo dar el pecho no puedan, niños que rechacen el pecho, niños que sólo quieran tomar pecho, y así hasta casi el infinito. También al momento elegido para el destete le afectan factores externos diversos, como factores sociales y culturales.

A partir de los seis meses de edad las verduras van a constituir una parte fundamental en la dieta de nuestro bebé, complementando de esta forma a la leche. Las verduras son hortalizas (plantas comestibles cultivadas en huertas) cuya parte comestible son los órganos verdes de la planta, que constituyen una parte básica y muy saludable de nuestra alimentación.

El esquí es uno de los deportes más completos que los niños pueden practicar desde edades muy tempranas (lo ideal es comenzar entre 4 y 5 años), ya que además de las múltiples ventajas que la práctica de este deporte les proporciona a nivel físico, es una actividad muy divertida que les permite estar en contacto con la naturaleza y hacerles más sensibles sobre la importancia de cuidar nuestro entorno.

El deporte es un elemento básico y que nunca debe faltar en el día a día de la vida de un niño. La práctica de una actividad deportiva aporta ventajas al niño tanto a nivel físico como a nivel psíquico, ayudándole también a socializar y a mejorar las relaciones personales con el resto de niños. Si creamos en el niño el hábito del deporte desde muy temprana edad, conseguiremos ahorrarnos más de un disgusto una vez llegada la adolescencia y por ello es muy importante inculcar el deporte desde los centros educativos, ya sean guarderías o colegios.

Es el cumpleaños de nuestro hijo, el pequeño rey de la casa, y surge el dilema de dónde celebrar el cumpleaños, cuántos niños invitaremos, qué presupuesto le voy a dedicar, qué tipo de cumpleaños le hará más ilusión al niño…. En los últimos años los cumpleaños infantiles se han convertido en auténticos eventos en los que los padres se dejan una importante parte de sus ahorros. Ya no nos conformamos con llevar a cabo el típico cumpleaños de los años 80 en el cual nuestras madres nos preparaban una merienda a base de tarta, sándwiches, patatas fritas y ganchitos, ahora los padres quieren más y los niños por lo tanto cada vez exigen más. Muchas veces incluso se llegan a celebrar cumpleaños que les hace más ilusión a los padres que a los pequeños, como es el caso de grandes celebraciones para niños de uno o dos años, en las cuales los niños todavía no son conscientes casi ni de que es su cumpleaños y lo que esto significa. En la actualidad es bastante común que los niños inviten a toda la clase a un lugar en el que hay animadores o algún tipo de actividad específica, con merienda y regalos, lo cual supone un importante desembolso de dinero para sus progenitores.

Es por todos sabido que los niños, por naturaleza, prefieren alimentos de sabor dulce y rechazan sabores más fuertes como los ácidos o los amargos, les encanta todo lo dulce, y las empresas de alimentación lo saben. Esto no quiere decir que a los adultos no nos vuelvan también locos los dulces, pero es cierto que nuestro abanico de aceptación de sabores es mucho más amplio que el de un niño.

Una vez que nuestro pequeño finaliza su periodo de guardería a los tres años, comienza una búsqueda aún si cabe más importante que la que habíamos llevado a cabo en el pasado con la elección de la escuela infantil, la búsqueda de colegio para nuestro hijo. Comienzan las idas y venidas, la búsqueda de información por internet, las preguntas a padres de la zona y a amigos, el plantearnos qué tipo de formación queremos para nuestros hijos, qué clase de amigos, de qué zona, ¿queremos un colegio público o por el contrario nos decantamos por uno concertado o privado? ¿con o sin formación religiosa? ¿que sea bilingüe o no? ¿con qué tipo de instalaciones? ¿que ofrezca una amplia gama de actividades extraescolares? ¿o quizás un colegio en el que ayuden en un determinado problema al niño? Son múltiples los factores que entran en juego a la hora de decantarnos por un determinado tipo de colegio y educación, y muchas veces, aunque creamos que hemos encontrado el colegio ideal, no conseguimos plaza debido a la alta demanda. La mayor preocupación de los padres es acertar en una elección que en teoría es para muchos años. Desgranemos a continuación todas estas cuestiones que tanto preocupan a los padres.

Los ejercicios de mindfulness para niños pueden serte especialmente útiles si piensas que tu hijo se distrae con una mosca, que no presta atención a nada, que no puede concentrarse en las tareas que lleva a cabo, que empieza un juego y lo deja a medias para empezar otro, que está nervioso con asiduidad..., en este caso, puede que las técnicas de mindfulness (traducido como atención plena) sea el comienzo de un cambio que ni imaginabas que podría ocurrir. El mindfulness para niños es una nueva tendencia que consiste en la práctica de la meditación, lo cual provoca efectos muy beneficiosos en el niño, tanto a nivel físico como psicológico. Además, también se le considera muy bueno para que los niños aprendan a gestionar el estrés y a reducir las emociones negativas.

El acoso escolar o bullying (intimidación en inglés) es un tema que por desgracia se ha convertido en noticia que abre muchos telediarios todas las semanas en los últimos años. Hoy en día han crecido exponencialmente los casos de niños víctimas en colegios de persecuciones y agresiones por parte de otros alumnos desde edades preocupantemente tempranas (se han detectado casos de acoso escolar en España en niños de 6 y 7 años). Por acoso escolar o bullying se entienden todas las  actitudes y acciones agresivas, el maltrato psicológico, verbal o físico intencionado y repetido a lo largo del tiempo de un niño o grupo de niños hacia otro menor.

¿Te preguntas cuando salen los dientes en los bebés?. Un día observamos que nuestro bebé comienza a morder todo tipo de objetos con furia y rabia, que se mete la manita en la boca y comienza a llorar, que duerme peor despertándose varias veces por la noche, y que en general está muy intranquilo... Son los síntomas más claros de que nuestro bebé comienza el periodo de dentición, cuando salen los dientes en los bebes, ya que concretamente le están comenzando a salir los primeros dientes, los conocidos como "dientes de leche", esos que dicen que tanto duelen pero que ninguno recordamos. Y es en este momento cuando a los padres les surgen múltiples dudas.

Ya es una realidad que muchos niños de dos años o incluso menos, manejan las tablets, móviles u ordenadores mejor que sus abuelos, tíos, e incluso mejor que algunos de sus progenitores. El uso de las nuevas tecnologías se ha implantado entre los más pequeños de la casa de forma natural y paulatina, formando un elemento más en el día a día, en sus juegos y por qué no, en su educación. Pero muchas familias todavía son reticentes al uso de estos dispositivos con los más pequeños y les asaltan múltiples dudas sobre su utilización con ellos. ¿Cuándo es la edad más apropiada para comenzar a usar las nuevas tecnologías? ¿Cuáles son los pros y los contras de su utilización? ¿Podemos renunciar a las nuevas tecnologías en la educación y juegos de nuestros niños? ¿Estamos creando pequeños adictos? ¿Dónde están los límites? Desde estas líneas vamos a intentar contestar a todas estas preguntas que hoy en día tanto nos preocupan.

Una vez que los niños comienzan a acudir a una guardería o escuela infantil también comienzan a socializar, con la parte buena que esto conlleva y con la parte negativa que tenemos que sufrir algunas veces, ya que surgen los primeros conflictos y peleas del niño con sus compañeros. Hay que saber llevar bien esta problemática desde el principio, confiar en la guardería o colegio para que resuelvan estos temas, y en última instancia y si el centro educativo no nos ha dado una solución, tomar las medidas oportunas. Lo que nunca debemos hacer es anticiparnos y actuar por nuestra cuenta antes de haber hablado con el profesor o responsable del centro.

Muchas veces nos perdemos en la terminología a la hora de hablar del centro al que deseamos que asista nuestro hijo, desconociendo si estamos hablando de lo mismo o de espacios que no tienen nada que ver los unos con los otros. Vulgarmente utilizamos la palabra "guardería" para denominar a todo lugar en el que dejamos a nuestro hijo, pero ¿se pueden denominar como guarderías todos esos lugares? ¿cuáles son las diferencias que hay entre las guarderías y las escuelas infantiles? ¿y si hablamos de ludotecas? ¿qué características tienen cada uno de estos espacios y qué servicios deben ofrecer en función de su clasificación?

Uno de los aspectos que más preocupa a los padres a la hora de dejar a su hijo en una guardería es el tipo de alimentación que recibirán y la calidad de ésta. En muchas guarderías e incluso colegios, y sobre todo cuando se trata de ofrecer verduras a los niños, se les presentan a diario trituradas en forma de puré, una cuestión de pura comodidad para las guarderías, ya que de esta forma evitamos un doble problema, el primero, el típico rechazo que los niños suelen tener a determinados alimentos y el segundo, la rapidez a la hora de comerlos, ya que siempre se tomará de manera mucho más rápida un puré o papilla que un alimento sólido.

La adaptación a la guardería suele ser complicada, raro es el niño que no llora en su primer día de guardería, e incluso raro es la madre que también no hace lo mismo al separarse por primera vez de su retoño. A los padres les surge una mezcla de incertidumbre, miedo, pena, nostalgia... Demasiados sentimientos a la vez que el pequeño capta de sus progenitores, y que unidos a los suyos propios, dan como resultado lloros e incluso pataletas en el momento de la separación de las personas que hasta ese momento han estado cuidándole noche y día.

Una vez tomada la decisión de que nuestro pequeño comience a asistir a una guardería, nos surge otra gran duda, ¿le dejo a comer en la guardería? ¿será la comida de suficiente calidad? ¿podrá comer mi hijo sin nuestra ayuda? ¿comerá todo lo que necesita para su correcto desarrollo? Y en el caso de los más bebés, ¿cómo le darán el biberón?

Los piojos en los niños son uno de los mayores temores de los padres cuando comienza el curso escolar. En esta época se produce una pequeña revolución en el hogar, para los más mayores es momento de mochilas, libros, cuadernos, nervios, y para los más pequeños que comienzan por primera vez la guardería, llega el momento de separarse de sus padres y conocer nuevos amigos y lugares... En este momento comienza también, para horror de muchos padres, la lucha contra los desagradables e incómodos piojos, aunque hay que saber que no suponen ningún tipo de riesgo para la salud de los niños.

Durante los últimos años cada vez son un número más grande de guarderías, en su mayor parte privadas, las que ofrecen a los padres el servicio de natación y matronatación en escuelas infantiles para sus niños y bebés, una actividad con muchos beneficios para nuestro hijo. La natación mejora la capacidad motora de nuestro pequeño, su capacidad pulmonar, le relaja, le estimula…….., es uno de los deportes más completos para un niño, además de aprender a nadar, lo cual será un aspecto básico en sus vidas.

Todos los veranos los padres que trabajan se encuentran con el mismo problema, ¿dónde dejo a mi pequeño los días o meses que la guardería cierra? Esta situación se ve agravada cuando los padres no tienen ningún tipo de familiar con el que dejar al niño, ya que ésta es la solución a la que la mayor parte de los padres recurre. Hoy en día existen, tanto desde el ámbito público como desde el privado, soluciones diversas a esta problemática, aunque si nos decantamos por un centro público, siempre suele ser más complicado conseguir plaza, variando esta dificultad en función de la provincia en la que nos encontremos. Las guarderías para el verano son cada vez más demandadas, ya que los padres no siempre pueden cogerse las vacaciones durante el mes de julio o agosto, ni mucho menos la gran cantidad de días en los que los niños no tienen clases. Veamos a continuación algunas de las opciones que tenemos para cubrir los días de verano en los que necesitamos dejar a nuestros peques en un centro infantil.

A lo largo del curso escolar de nuestro hijo en la guardería, serán múltiples las ocasiones en las que tendrá que ir disfrazado, y decimos tendrá, porque en teoría nunca existe obligación de que el niño acuda disfrazado, pero ¿cómo va a ser nuestro pequeño el único que no se disfrace en su clase? Y momentos para el disfraz a lo largo del año no faltan, Navidad, Halloween, Carnaval, Fiestas locales, la fiesta del verano, festivales, etc., un no parar durante todo el curso.

Un factor clave que muchas familias tienen en cuenta hoy en día a la hora de decantarse en su elección por un centro infantil u otro, es el tema de los idiomas en la guardería, ya que en la actualidad un gran número de guarderías privadas ofrecen un segundo idioma desde los 0 años. Este segundo idioma, en nuestro país, suele ser siempre el inglés, salvo raras excepciones. Ante igualdad de precios y condiciones, los padres eligen siempre la guardería bilingüe, ya que es más que interesante que los niños vayan haciendo el oído a una lengua extranjera desde que comienzan a hablar.

El sistema inmunitario de tu niño no es tan resistente como el tuyo. Así que, al llevarlo a la guardería, es de esperar que, en ocasiones, llegue enfermo a casa. Como padres, es esencial estar bien informados acerca de las enfermedades que tu hijo puede contraer en la escuela infantil y hacer lo necesario para prevenirlas. Sigue leyendo este artículo para conocer más sobre el tema.

El primer día de guardería se presenta tras haber tomado la decisión entre ambos padres de dejar a nuestro niño en la guardería. El primer día en la guardería es un día temido, ya que será la primera vez que dejaremos a nuestro pequeño en un lugar y ambiente nuevos para él. Sin embargo ese "temor" al primer día, se trata de algo que se refiere sobre todo a los padre, ya que suelen ser los que más miedos y dudas tienen y los que llegan a sufrir más por esta separación forzosa en la mayor parte de los casos.

Nueve maravillosos a la vez que duros meses de espera y finalmente vemos la carita de nuestro bebé, un sinfín de dudas nos asaltan tras el embarazo, en todos los aspectos, y empezamos a ser conscientes de que ser padres es una tarea tan fascinante como dura y compleja. Uno de los aspectos que más meditamos es si llevar o no a nuestro niño a una guardería.

Cuando tenemos un bebé o incluso meses antes de que éste venga al mundo, nos planteamos qué haremos con él una vez que tengamos que reincorporarnos a nuestro puesto de trabajo. Por desgracia, la baja maternal en nuestro país no nos permite cuidar de nuestro bebé como nosotros quisiéramos, ya que sólo tiene una duración de cuatro meses, nada que ver con los 315 días de permiso que ofrece Reino Unido o Noruega o incluso los 410 días de Croacia. Debido a esto, no nos queda otra opción de dejar a nuestro bebé de cuatro meses o en una guardería o a cargo de algún familiar, que normalmente suelen ser abuelos, por su mayor disponibilidad. Esta disyuntiva es la que tenemos que sufrir todos los padres españoles llegado el momento, algunos incluso optan por abandonar sus puestos de trabajo y dedicarse durante unos años a la crianza, pero no todas las familias, aunque quieran, pueden decantarse por esta opción. Tanto una opción como otra aportan diferentes beneficios, veamos a continuación cuál de las dos puede encajar más con nuestras necesidades.

Brindar la máxima seguridad e higiene a los más pequeños es una tarea que todas las guarderías y centros de educación infantil tienen que cumplir, y para ello es necesario que se ejecuten todas las medidas de seguridad necesarias que garanticen la integridad, tanto física como psíquica de los menores. Poder dejar a nuestros hijos en un entorno seguro y saludable, con una higiene impecable, es un derecho para los padres y una obligación para las guarderías.

Dar el paso de montar una guardería como un proyecto profesional, en principio no parece una idea muy descabellada, ya que de sobras es conocida la escasez de la oferta de este tipo de servicios por parte del sector público y cada curso nuevo que comienza se registran elevadas demandas en prácticamente todas las ciudades del territorio nacional.

Podemos encontrar ayudas para guarderías según la zona de España en que vivamos, que nos pueden aliviar el pago del centro infantil en el que decidamos inscribir a nuestros hijos.

¿Te interesan los cursos para trabajar en guarderias?, has terminado tus estudios y lo tienes claro, lo tuyo son los bebés y los niños, una etapa de 0 a 6 años en la vida de un niño, tan dura como fascinante, pero, ¿sabes qué titulación te van a exigir para poder trabajar en una guardería? ¿qué requisitos o estudios mínimos debes cumplir?

Un nuevo concepto de guardería

Las necesidades de los padres actuales no tienen nada que ver con las de las familias de hace algunos años, y distan un mundo, de las necesidades de los padres de mediados del siglo XX, cuando el cuidado del hijo estaba encomendado en su totalidad a la mujer, dejando ésta de lado su vida profesional y laboral.

A la hora de dejar a nuestro bebé o peque en la guardería una de las primeras dudas que nos asalta es, ¿cuánto dormirá mi niño en la guardería? ¿en qué condiciones lo hará? ¿le dormirán cómo le duermo yo en casa? ¿atenderán a mi bebé si llora? ¿mantendrán la misma rutina del sueño que tiene en casa en la guardería? Es normal estar confundido, con mil dudas y en ocasiones, hasta preocupado. Pero tenemos que pensar siempre, que dejamos a nuestros hijos en manos de profesionales de la infancia, y que después de días o incluso meses de ardua búsqueda, hemos encontrado la guardería que más se adecúa a nuestros gustos y necesidades y que por lo tanto será la mejor para nuestro niño, sin olvidar que todo su personal, cuenta con la experiencia, la paciencia y el amor suficientes como para cuidar de nuestros pequeños de una manera excepcional. También, y como suele pasar en muchos más ámbitos de la crianza, el niño que en casa necesita brazos para dormir, o películas para comer, etc., en la guardería, curiosamente, se duerme solo o come solo. Así son nuestros peques, que desde bien pequeños nos tienen cogida la medida exacta. Hay que dejar a un lado nuestros miedos y confiar en el buen hacer de los profesionales de la guardería que hayamos elegido.

Los cuidadores y monitores de los más pequeños desarrollan todo tipo de actividades para niños en guarderías de forma que haya una combinación de juego, de entretenimiento, y también de aprendizaje.

Estos centros de atención infantil generalmente combinan el servicio de supervisión constante a los niños, con la realización de actividades de diversión, aprendizaje e interactivas.