¿Cómo escoger guardería?

Nueve maravillosos a la vez que duros meses de espera y finalmente vemos la carita de nuestro bebé, un sinfín de dudas nos asaltan tras el embarazo, en todos los aspectos, y empezamos a ser conscientes de que ser padres es una tarea tan fascinante como dura y compleja. Uno de los aspectos que más meditamos es si llevar o no a nuestro niño a una guardería.

¿Cómo escoger guardería?

Una vez que la respuesta es afirmativa y que decidimos llevar a una guardería a nuestro hijo, bien por motivos laborales al terminar nuestra baja por maternidad, bien porque pensamos que es lo mejor para él, surgen diversas preguntas, ¿cuál será la mejor guardería? ¿deberá tener un amplio jardín? ¿horario ampliado? ¿cuántos profesores por aula quiero para mi hijo? ¿qué tipo de educación proporcionan en esa guardería? ¿cerca de casa o cerca del trabajo? Desde este artículo queremos ayudaros a que podáis tomar esta importante decisión con la mayor información en la mano y siempre teniendo en cuenta que la oferta de guarderías de ciudades como por ejemplo Madrid o Barcelona, no tiene nada que ver con la oferta que una familia pueda tener en un pueblo o en una localidad más pequeña que siempre será mucho más limitada.

Aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir guardería

Elegir una guardería es tarea de ambos padres, estudiando detenidamente tanto sus necesidades como las necesidades específicas de su hijo, ya que éste puede tener una serie de características especiales que le hagan requerir de una guardería con mayores medios. Muchas veces incluso una vez elegida la escuela infantil que más se ajusta a lo que queremos, no conseguimos plaza. Veamos aquí algunos de los aspectos más importantes que conviene tener en cuenta a la hora de elegir centro:

Ubicación: hay que plantearse qué centro puede sernos más cómodo, tanto para llevar como para recoger al pequeño. ¿Nos interesa que esté cerca de nuestra casa, cerca del trabajo, cerca de casa de los abuelos?

  • Relaciones humanas en la guardería: mediante una visita podemos comprobar cuál es el ambiente afectivo que se respira en la escuela infantil.

  • Adaptación: ¿cómo llevan a cabo el periodo de adaptación? ¿nos dejan entrar o no en el aula los primeros días? ¿podemos llevar al niño sólo unas horas?

  • Horarios: ¿qué horario tienen? ¿se ajusta éste a mis necesidades? ¿qué flexibilidad hay a la hora de entrar por las mañanas?

  • Actividades extraescolares: ¿ofrecen algún tipo de actividad complementaria que sea buena para el desarrollo del niño?

  • Personal: ¿con cuánto personal cuentan y cuál es su experiencia y formación?

  • Las instalaciones: hay que visitar siempre la guardería antes de matricular a nuestro hijo en ella, ver si se ajusta a nuestras necesidades, si tiene patio o jardín, cómo es el comedor, la zona de juegos, si dispone o no de luz natural, la amplitud de las aulas, los cuartos de baño, etc.

  • Participación de los padres: cada escuela infantil tiene una política diferente en cuestión del nivel de participación de los padres. Hay algunas que implican a los padres constantemente en la formación de los niños y en la realización de todo tipo de actividades y otras que consideran que los padres ya tienen demasiado con su trabajo y que no quieren añadirles una carga extra. Por eso debemos considerar hasta qué punto queremos involucrarnos y ver si la guardería elegida concuerda con nuestro planteamiento.

  • Recursos para niños con problemáticas especiales: si nuestro pequeño tiene algún tipo de necesidad especial que hay que cubrir, tanto física como psíquica, debemos tener muy en cuenta si la guardería seleccionada nos va a brindar ese servicio especial o no.

La visita al centro y a sus instalaciones

Es imprescindible antes de decantarnos por cualquier guardería y si es posible, en primer lugar pedir referencias a otros padres que lleven ahí a sus hijos o bien a padres de exalumnos del centro. Si en su mayor parte son positivas y ya tenemos claro que esa es la guardería que más nos gusta, deberemos concertar una visita con el centro para ver in situ sus instalaciones así como poder percibir el clima de afecto en el que se encuentran los niños. Será importante que nos fijemos en esta primera visita en los siguientes aspectos de las instalaciones:

  • La escuela infantil debe estar ubicada en un edificio de uso exclusivo o en la planta baja o primera planta de un edificio que se dedique a otros usos, pero en este último caso siempre debe tener acceso del exterior independiente.
  • Los niños deben estar siempre separados en aulas independientes por edades, aulas para los bebés de 0-12 meses, para los de 12-24 meses, y para los de 24-36 meses, además de un aula multiusos. También deben estar diferenciadas las zonas de juego y las de descanso en función de las edades.
  • La superficie mínima de cada aula debe ser de 30 m2 y cada niño debe tener un espacio mínimo de 2 m2.
  • La escuela infantil debe contar con un patio exterior para que los niños jueguen con una superficie mínima de 75 m2 y que sea accesible directamente desde el centro. Este patio también puede ser interior pero en este caso debe contar con luz natural.
  • Todas las aulas deben tener un aseo, visible y accesible desde éstas, para uso exclusivo de los niños. El personal del centro tendrá su propio aseo separado del de los menores.

  • Todas las aulas tienen que tener ventilación y luz natural.
  • La guardería debe tener cocina de 15 m2 como mínimo y debe estar separada del resto de estancias.

El personal de la guardería, otro factor clave

Otro factor importante, por no decir casi que el más importante, a la hora de decantarnos por una guardería u otra, es el personal de ese centro.

Todas las escuelas infantiles deben contar con personal cualificado con la titulación necesaria para cuidar y educar a los niños. Además de la titulación necesaria, es muy valorable la experiencia así como su capacidad de atención emocional, su paciencia, su simpatía y empatía, etc.

Siempre deberá haber un profesor por aula como mínimo, estableciendo la ley los siguientes límites de niños por aula en función de las edades: 

  • De 0 a 1 año, máximo de 8 niños.
  • De 1 a 2 años, máximo de 13 niños.
  • De 2 a 3 años, máximo de 20 niños.
  • De 3 a 6 años, máximo de 25 niños.

Nunca podrán aumentarse estos ratios ya que es una práctica ilegal que no debemos tolerar nunca y bajo ningún concepto.

Si valoramos todos y cada uno de los factores que hemos mencionado, puede que no encontremos la guardería de nuestros sueños, pero sí una que se acerque mucho a nuestro ideal.