Medidas de seguridad e higiene en guarderías

Brindar la máxima seguridad e higiene a los más pequeños es una tarea que todas las guarderías y centros de educación infantil tienen que cumplir, y para ello es necesario que se ejecuten todas las medidas de seguridad necesarias que garanticen la integridad, tanto física como psíquica de los menores. Poder dejar a nuestros hijos en un entorno seguro y saludable, con una higiene impecable, es un derecho para los padres y una obligación para las guarderías.

Medidas de seguridad e higiene en guarderías

Existe una legislación sobre seguridad en guarderías a nivel nacional, aunque cada Comunidad Autónoma mejora esta ley nacional con legislaciones particulares, añadiendo mejoras sobre los requisitos que deben cumplir los centros infantiles en lo que respecta al cuidado de los menores. De este modo la normativa respecto a las guarderías en Madrid puede diferir en algunos aspectos a la de, por ejemplo, las guarderías en Barcelona, pero en todos los casos tendrán que cumplir como mínimo con la legislación nacional.

La seguridad infantil tanto en guarderías como en escuelas infantiles, debe ser siempre una prioridad y los responsables nunca deberán bajar la guardia en ninguno de los múltiples aspectos sobre seguridad e higiene.

Requisitos legales

La ley que establece los requisitos que deben cumplir las guarderías queda recogido en la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo o LOGSE y en la Ley Orgánica de Educación o LOE, pero además, tal y como hemos comentado anteriormente, cada Comunidad Autónoma tiene su propia normativa para incrementar la seguridad e higiene en las guarderías.

El primer requisito que debe cumplir toda guardería es que posea la autorización administrativa de funcionamiento, lo cual querrá decir que posee las instalaciones necesarias, que cumple con las normas de higiene, sanitarias de higiene y de seguridad y que lleva a cabo la óptima conservación del edificio dónde se encuentra ubicada.

Los requisitos que contempla la ley general afectan a diversos aspectos, veamos aquí algunos de los más importantes:

Espacio de seguridad infantil

Es la zona situada entre el suelo y 1,20 metros de altura de todo el lugar de estancia y los accesos, donde no deben existir elementos peligrosos a los niños puedan acceder o que puedan causar daño físico.

Accesos del lugar

El control de accesos y zonas limítrofes de la guardería, debe preservar la seguridad de los menores, protegiéndolos de terceras personas ajenas a ellos y de elementos peligrosos que puedan causarle un accidente.

Instalaciones generales de la guardería

Suelo

Debe ser blando, variando el nivel amortiguación del mismo en función de las necesidades del espacio y de los menores que allí estén.

Pared

Se debe proteger siempre de forma que casi no exista peligro ante una posible caída.

Puertas

No deben ser accesibles a los menores, para que no las puedan manipular, evitando que se puedan pillar con ellas.

Ventanas

Deben ser completamente inaccesibles a los menores, ya que existe un gran riesgo de caída.

Escaleras y desniveles

Todos los desniveles tienen que estar salvados para los peques y si no pudiera llevarse a cabo deben ser eliminados.

Enchufes

los que no se encuentren sobre la zona de seguridad, deben disponer de protecciones infantiles.

Instalaciones específicas para los niños

Deben ser totalmente accesibles, con espacios conectados, en los cuales se pueda atender una necesidad básica de un niño sin perder el contacto visual con el resto de menores, con espacios diferenciados y adaptados para cada actividad concreta y debe contar con espacios polivalentes. También debe proporcionarse un recinto para usos múltiples de al menos 30 metros cuadrados y con un patio para que los niños jueguen al aire libre por cada nueve clases o por cada 75 metros cuadrados.

En cuanto a la higiene, la guardería deberá disponer de un baño por cada aula destinada a niños de 2 a 3 años que tenga como mínimo dos retretes y dos lavabos y que tiene que ser accesible y visible desde el aula. El personal de la guardería deberá tener un aseo separado del de los niños con lavabo, ducha e inodoro.

Equipamientos

Todos los elementos y mobiliario de una escuela infantil deben estar adaptados a las habilidades de los pequeños, cumpliendo siempre con las normativas vigentes. No se puede instalar mobiliario ni equipamiento que no sea específico para menores.

Gestión correcta del mantenimiento

La mayoría de los accidentes que tienen lugar en un centro infantil son culpa de un nulo plan de mantenimiento.

Personal

El personal del centro infantil debe estar formado en prevención de riesgos y normas básicas de higiene.

Ratio de alumnos por profesor

La guardería debe contar con personal debidamente cualificado en número igual al de las aulas más uno, cumpliendo siempre el siguiente ratio:

  • De 0 a 1 año: un máximo de 8 niños.
  • De 1 a 2 años: máximo de 13 alumnos.
  • De 2 a 3 años: máximo de 20 alumnos.
  • De 3 a 6 años: máximo de 25 niños.

Mobiliario y material escolar

Según la legislación vigente, “el mobiliario dedicado al uso infantil en una guardería, tiene que ser de superficie no porosa, sin astillas, de bordes romos y ángulos redondeados y sin salientes fuertes y de medidas adecuadas a los menores.”

Las camas, colchonetas y cunas deben ser de uso individual, con una base plana y dura. Quedan totalmente prohibidas, usar en guarderías redes de techo, cucos, capazos y almohadas. Las cunas además, deben estar homologadas por los organismos pertinentes.

Los juguetes deben estar compuestos por materiales no tóxicos y adecuados a la edad de los menores. Además deben cumplir las normas de funcionamiento, seguridad y homologación de la Unión Europea.

En las guarderías están totalmente prohibidas las piscinas tanto fijas como portátiles en ninguna zona del recinto.

Si en alguna estancia hubiera algún espejo colocado a la altura del suelo, deberá estar pegado por su parte posterior y en toda su superficie al marco o a la pared para que no se desprenda ningún fragmento en caso de rotura.

Por lo tanto, todos los elementos que conforman el mobiliario de una guardería, deben ser:

  • Funcionales: destinados al desarrollo de las actividades de todo tipo para las que han sido diseñados.
  • Adaptados: siempre a las destrezas y características de los menores.
  • Seguros: deben cumplir siempre con la normativa vigente.
  • Resistentes al uso y al desgaste, y deben ser de fácil mantenimiento.

Por lo tanto, podemos establecer el siguiente decálogo de seguridad en lo que a mobiliario para escuelas infantiles se refiere:

  • Estabilidad: el mobiliario debe disponer de patas estables y que sean regulables para salvar irregularidades en el suelo.
  • Resistencia: todo mobiliario que no tenga una resistencia estructural debido a que sea ligero,  debe contar con los anclajes necesarios a la pared para evitar que pueda caer encima.
  • Todas las puertas del mobiliario deben contar con protección para que los niños no se pillen los dedos.
  • Los herrajes deben quedar ocultos para que no se puedan manipular.
  • La superficie de los muebles infantiles debe ser no porosa, facilitando la higiene.
  • Las partes móviles del mobiliario deben tener una distancia de seguridad de menos de 0,8 cm. o a partir de 2,5 cm., para evitar atrapamientos de dedos o pies.
  • Los acabados deben posee bordes romos y sin salientes.
  • Los barnices y pinturas empleados en el mobiliario infantil no deberán ser tóxicos.
  • Las sillas y las mesas se utilizarán siempre en función de las tallas de los niños.
  • El mobiliario que disponga de ruedas debe tener freno accionable por pedal.

Seguridad infantil

La guardería o la escuela infantil será un nuevo entorno para nuestro hijo, en el cual surgirán nuevos riesgos, siendo obligación de los responsables de la guardería minimizarlos hasta hacerlos desaparecer casi por completo. Pero no nos engañemos, lo mismo que le puede pasar jugando en la calle o en casa, también le puede ocurrir en la guardería. Para estos casos, además de las medidas de obligado cumplimiento por ser ley, cada centro educativo deberá tener un protocolo de actuación en caso de accidente del menor.

Un aspecto muy importante se basa en la vigilancia, ya que a edades tempranas, los niños necesitan vigilancia en todo momento y no es recomendable dejarlos solos. Cerca del agua la vigilancia debe extremarse aún más. Lo mismo ocurre con lugares como balcones, escaleras, ventanas… así como cerca de enchufes y fuentes de calor.

Y no debemos olvidarnos de los juguetes y su higiene, teniendo extremo cuidado con materiales tóxicos, piezas pequeñas, objetos punzantes… Todos los juguetes deben cumplir la normativa de la Comunidad Europea.

La cocina y los baños son dos lugares donde los riesgos también se incrementan, siendo imprescindible que los productos de limpieza y otras sustancias que podrían ser tóxicas no estén al alcance de los niños.

La guardería deberá velar siempre por cumplir las normas de seguridad e higiene de obligado cumplimiento.